16 ago. 2011

CLICK

El título iba a ser «Mi primera vez» pero, tras meditarlo bajo la ducha, he considerado que no era el indicado (aunque sí el más realista)

El domingo fui de boda. No fue una boda cualquiera. Fue una boda a la que asistí, por petición de los novios, como aspirante a fotógrafa.
Al principio me asusté. Es una responsabilidad ENORME hacer un reportaje de una boda. Es un momento único (bueno, a veces no jejeje) y yo no quería estropearlo. Les dije que yo iría si iba un fotógrafo profesional. Primero, porque yo no tengo experiencia y segundo, por inseguridad ante el angosto lugar de la ceremonia (es un lugar chiquitín y yo soy muy patosa). Ellos aceptaron.

Así pues, el domingo fui -con apoyo moral- a hacer las fotos.
Querían que fueran fotos detallistas y así las he hecho.

Además, he aprendido algunas cosas.
-Hay que hablar mucho con los novios (para saber qué quieren y cómo lo quieren)
-Que por mucho que hayas estudiado las imágenes... hay que repasar e improvisar.
-Que las bodas en verano son muy calurosas.
-Que no me casaré por la Iglesia.
-Y, por supuesto, en verano tampoco jejeje.

Fue una boda íntima, llena de detalles con los invitados, de emotivos momentos... Habrá que repetir la experiencia. Así que si alguien quiere casarse jejeje

Si queréis ver un poco más: CLICK

¡Ah, y muchísima felicidad para los novios!

1 comentario:

Rebeca dijo...

Unas fotos preciosas!!

Espero que hayas disfrutado de la boda, y de la magia que tiene plasmar momentos así...

Yo si me caso algún día, tampoco será por la Iglesia.
Y posiblemente el color del vestido sea de otro tono muy distinto...xD

Un beso fuerte wapa!

Rebeca.