19 sept. 2011

¿QUÉ SOY YO PARA TI?

Llevo unos días con esa pregunta en la cabeza. Es una pregunta. Como cualquier otra. Bueno, quizá no.
Con el tiempo he aprendido que necesitamos escuchar las palabras (escuchar, leer, escribir... manifestar, para resumir) No nos vale sólo con demostrar (aunque muchos finjamos que sí)

Esta pasada semana, mientras escribía emails larguísimos y les daba a enviar, venía el sentimiento de culpa que acecha siempre que hacemos algo importante. ¿Por qué lo he hecho? ¿Por qué no he sido más breve? ¿Por qué no lo he dicho en persona? Y la mejor, ¿y si no lo hubiera hecho? (Hasta que punto odio las frases empezadas con «Y si...»)
Después, la culpa se iba y dejaba paso a la meditación.

Hay una frase que dice «Para el mundo eres alguien; para alguien eres el mundo». Podría servir para comprimir en un .zip esta entrada.
Este es un blog de libros. De libros, de cine, de cosas que me gustan, de personas que me gustan. Vamos, que lo que empezó siendo un blog para recuperar lo que perdí, ha evolucionado a una bitácora personal (y por tanto detestable a mis ojos) Pero volvamos al quid de la cuestión.

Hace unos años, escribir a un autor (de libros) era escribir al viento. Eran seres tan fantásticos como sus personajes, tan inalcanzables como los dioses que, en su proceso de la idea al papel, son.
Hoy son más cercanos. Algunos incluso cariñosos. Pero yo me sigo sintiendo idiota cuando le doy al «enviar»..
¿Cuántas personas le dan al «enviar» al día? ¿Cuántos nombres, historias personales, sueños, preguntas?
Y no puedo dejar de preguntarme, ¿qué soy yo para ti?

Tú para mí eres ese amigo que siempre está. El que me cuenta aventuras en la noche (también de día), el que me hace soñar despierta, dormida; el que me hace llorar y reír. El que me hace sentir esa conexión invisible que sólo tú y yo entendemos. Eres un amigo que elijo con mi dedo índice, sin miedo, sin sentido... sólo con el corazón. Tú. Tú y no otro. Tú y nadie más.
Me gusta pensar que tus palabras también me eligen a mí... pero bueno, eso ya es más onírico que otra cosa.
Esa sed de palabras sólo se calma cuando tu libro está en mi mesita. Cuando se asoma, tímidamente, el marcapaginas. Y es un momento único. Un momento que sólo quiero compartir contigo.

Y entonces, vuelve a ocurrir. Una vocecita, que reconozco como mía, susurra: «¿Y tú? ¿Tú qué eres para él?»

Me gustaría que me respondieran Begoña, Jordi, Jorge, Rocío,... la lista es interminable e imposible. Sí, sí, imposible. Los hay que, por desgracia, hace más de doscientos años que ya no escriben. Ay, querida Charlotte... ¿qué pensarías de mí y de mi amor incondicional por el señor Rochester?

Hace algunos años, un amigo me preguntó que cómo era posible tomarle tanto cariño a un nombre en la pantalla del ordenador. La respuesta es muy sencilla: Gracias a las palabras.
Porque unido a ese nombre van miles de palabras que entrelazan el sentimiento que nos une.

Llegados a este punto y, por si no lo tienen muy claro, escritores, quiero que sepáis que para el mundo sois, eso, escritores; pero para alguien sois el mundo (y con ese alguien no me refiero sólo a hijos, padres, esposos y amigos... sino a los anónimos. A los nombres/nicks en vuestro correo)
Gracias por hacernos soñar, por hacernos creer en un mundo mejor :)

7 comentarios:

Rebeka dijo...

No es a mí a quien preguntas, pero te contesto igual.

Para mí eres más que un nick en mi blog, eres un alma telepática con la que he tenido la suerte de conectar. Con la que hablo del arte de escribir, de libros, pero también de películas,(con mis amigas nunca pude hacerlo, no conectábamos de la misma forma). Con la que puedo abrirme sin miedo. La que lee mis líneas y ve a través de ellas, la que me ayuda a mejorarlas con sus consejos y opiniones.
La que me regaló un libro pensando en mí.
A la que le regalé "Un corazón lleno de estrellas", una carta, y unos relatitos, porque siento dentro de mí que tiene un corazón lleno de estrellas.

Sé lo que es tener miedo a mandar un email, sé lo que es sentir que un escritor ha escrito libros en los que eres la protagonista.

Sé lo que es ese sentimiento de querer ser alguien en su vida de la misma forma que ellos lo son ya para la tuya, una vez que sientes el magnetismo de las historias creadas por ellos...

No te preguntes que eres para nadie, porque la respuesta es muy simple.

El mundo solo lo serás para tu pareja y para tu familia, pero estate segura que para todos aquellos que te conozcan o conecten contigo, lo más probable es que seas una parte grande dentro de su mundo.

Al menos alguien te quiere en su mundo, siéntete afortunada por ello.

Mai dijo...

Tienes el don de emocionarme... ays, que me haces llorar.
El sentimiento es mutuo y lo sabes. Me encanta haberte encontrado y que formes parte de mi vida :)

Gracias, gracias, gracias. No me va alcanzar la vida para darte las gracias!

Besos mil

Manuel D. "LLO" dijo...

Ponlo de otra forma, ¿cómo te sentirías si fueses escritora y tus lectores te leyesen? Es decir si metes tanto tiempo en escribir un libro supongo que también pensarás "gustara, no gustará, qué me dirán, etnenderán lo que quería decir"... igual que cualquier persona.

Vamos, que yo estoy seguro de que les hará ilusión :)

Mai dijo...

Desde luego que les hará ilusión, eso no lo pongo en duda. Jamás se me ocurriría :)

Teteeeeee, que en unos días te doy un abrazo de verdad!!!

Rocío Carmona dijo...

Mai, eres un alma afín y la esperanza de una amistad que me encantaría cultivar. ¡Y quiero recibir uno de esos mails larguísimos! :)
Besotes.

La Oro dijo...

Mai, eres quien da sentido a lo que hago, mi razón de escribir. Tú, y todos y cada uno de los lectores que me leen. Pero en el momento en que me lees, eres tú, solo tú. Y exclusivamente tú, eres alguien que me hace sentir indigna de tanta atención y de tantas y tan bonitas palabras. Eso eres, Mai, para mí.

elena pv dijo...

Resultará un poco tonto que te escriba ahora esto, porque es de hace más de dos años y yo no soy escritora (al menos no me considero como tal). Pero al leer este texto tan bonito y ver unos comentarios tan emocionantes he tenido que hacerlo.
¿Qué eres para mí? Sin duda alguien que no me es indiferente. Como tu amigo te dijo, es algo extraño eso de conectar con alguien a través de una pantalla; pero sobre todo algo mágico y especial. Tal vez no te conozca mucho, pero Mai, tu forma de escribir y lo que cuentas dejan adivinar un poco esa forma de ser tuya. Ya te lo he dicho, ver esas reseñas de libros que haces (y todas tus publicaciones en general) te transportan a otro mundo. No quieres dejar de leer. Además, en mi opinión dices cosas tan ciertas...Eres la "parte racional", "el lado bueno de las cosas". La que nos hace ver la razón de esto y de lo de más allá y aunque como sabes hablo de PV, es algo de agradecer. En fin, no me enrollo más, pero es que me encanta escribir tochos. Solo quería mostrarte lo que puede provocar leerte. Emocionas, Mai. Llámame sensible (lo soy), pero valoro mucho a la gente que me emociona con sus palabras. Muchos besos de la que te felicita por adelantado y que no ha tenido más remedio que escribir esto :)