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6 may 2012

NO ESTOY LOCA, ME TOMO LAS COSAS CON ALEGRÍA

Querida mamá,

Siempre estás ahí.
A veces sacándome de las casillas. Otras, muchas, haciéndome reír.
Pero tú siempre estás ahí.
Estás cuando la tristeza me invade y sólo tú la ves.
Estás cuando la que gana la batalla es la alegría y tú, estás ahí.
Eres bruja.
Ves más allá de los hechos, de las palabras, de las miradas.
Siempre te adelantas a la tormenta.
Siempre me dices: «¡No te olvides el paraguas!».
Siempre.

Soy incapaz de encontrar un solo recuerdo en el que no estés tú.
Tú y solamente tú.

Me has aguantado mis idioteces, has escuchado mis dudas y borrado de un plumazo mis miedos.
Chocamos.
Como cuando el mar golpea la roca. Como cuando acaricia la arena.
Chocamos.
Pero es que somos iguales.

Impulsivas.
Risueñas.
Fuertes.
Alocadas.

Un día alguien dijo que estábamos locas. Tú le respondiste:

«No estamos locas, nos tomamos las cosas con alegría»

Y es verdad.
A pesar de los golpes que nos ha propinado la vida, a pesar de la tristeza, de las lágrimas, de los días grises...
Siempre te he visto sonriendo.
Sé que has llorado mucho pero, nunca, esas lágrimas no te han impedido sonreír.

Por esa capacidad de iluminar mi vida, por haberme convertido en el centro de tu cariño, por ser mi ángel guardián, mi amiga... y por tantas y tantas cosas, te admiro y te quiero tanto.

¡Feliz día, mamá!

No me alcanzará la vida para darte las gracias.

Te quiero de aquí a la luna y volver.

La teua xiqueta.

1 comentario:

Rebeka October dijo...

Felicidades a tu mami.

Esa conexión especial de la que hablas la siento yo con mi tata, con mi madre hace mucho tiempo que no la siento, y es díficil sentirse así.

Un abrazo muy grande amiga!Y disfrutad de vuestra alegría.

Beka.