14 jul. 2013

LIAR LOS BÁRTULOS

Queridos cazadores,

Os debo una disculpa (más). Llevo desaparecida cerca de un mes. No he celebrado con vosotros mi 31 cumpleaños, ni tampoco llegar a los 100 seguidores (sin concursos) Tampoco os he contado que estoy disfrutando de una beca que me permite adquirir experiencia laboral (durante un mes que ya termina)
Bueno, visto así, tampoco os habéis perdido nada... o quizá sí.

La pareja de Tutticonfetti tienen la misma cara que yo la primera semana

Desde hace algunos años (cuando pasé la barrera de los  25 años) he sentido la necesidad de volar del nido.
Pero entre la crisis económica, la falta de trabajo (por cierto, estoy buscando uno... ¿alguien se anima a contratarme?)... Ese momento se ha ido retrasando. Tampoco os creáis que en casa de mi madre estoy mal. Para nada. Mi madre es, y no me avergüenza decirlo, mi mejor amiga. Mi familia es muy normal, a veces discutimos y siempre nos queremos.
Pero, como diría mi amigo José Miguel, llega un momento en que el abismo generacional es muy grande y cada uno de nosotros necesitamos nuestro propio espacio.

El momento llegó. Amigos, me voy de casa.

La aventura empezó buscando pisos. ¿Cuántas habitaciones? ¿Encarado hacia el sur, el este, el oeste, el norte...? ¿Hay casas encaradas al norte? ¿Y cuántos baños? ¿Amoblado? ¿O es amueblado? ¡Qué más da!
El caso es que, después de algunas visitas, por fin encontramos el piso que más se acercaba a nuestra idea de «primer hogar».
Cuando alquilas una vivienda lo importante es convertirla en tu hogar. Esta frase me la dijo mi novio cuando empecé a agobiarme.
Y poco a poco, tras visitar tiendas de muebles, comprar la mesa que nos gustaba, el sofá gris que queríamos... hemos ido descubriendo nuestro pequeño rincón.

Por eso he estado tan desaparecida estas semanas. Porque estaba recolocando los cimientos de una nueva etapa.
El camino, quizá, no sea de baldosas amarillas pero lo haremos juntos y sólo por eso, ha merecido mi «abandono» al blog.

Espero que me perdonéis.

La próxima entrada... desde mi casa.
Ahora, con vuestro permiso, me voy a liar los bártulos.

xxx

No hay comentarios: