17 sept. 2013

QUERIDA AMIGA


Querida amiga:

Cuando leas esta carta sabrás que el futuro existe y, déjame decirte, que no es tan malo como crees. Sé que en estos momentos lo estás pasando terriblemente mal. Sé que el mundo se ha hundido bajo tus pies, que no encuentras consuelo y, lo peor de todo, que crees que jamás saldrás de esa profunda tristeza.
Te haré un spoiler: ¡Saldrás! ¡La vencerás! Porque eres fuerte y valiente y tienes unas alas grandes y hermosas, deseando volar.
En realidad, es lo único que quiero que sepas a ciencia cierta. Prefiero que te equivoques las mismas veces que yo, en los mismos momentos, con las mismas personas. Porque si no lo haces, yo no seré quien soy... Y, entre tú y yo, no soy perfecta, pero me gusta el resultado de nuestros errores.

Lo que sí quisiera, si me permites, es darte un par de consejos:
1. Nuestra madre no es tu enemiga. Puede que no te comprenda pero, créeme, es nuestra mejor amiga. Ten paciencia con ella. Sólo quiere lo mejor para ti y para mí (sí, esto es otra certeza... sigue igual diecisiete años después)
2. Olvídate de C. No merece la pena. Nunca te consideró su amiga, ni... nunca te consideró. Conocerás el amor. Perdón, conocerás el AMOR y no es las migajas que crees que te da. Es mucho más y te hará sonreír a todas horas.
3. La belleza no sólo es exterior. Puede que, a veces, creas que eso lo dicen los "feos" pero no hay nadie feo. Tú no eres fea. No permitas que nadie te haga sentir fea.
4. Sonríe. Lo descubrirás un poco tarde... pero si este chivatazo sirve para que empieces ya, mejor.
5. No estás loca. Estás llena de imaginación. De una desbordante y abrumadora imaginación. Pero llegará un día que pondrás en orden tus ideas, tus mundos y los plasmarás en un papel (o eso espero... todavía no ha llegado el día)
6. Te romperán el corazón. Y no me refiero a los tíos. Me refiero a quienes tú llamas «amigas». No importa. No te pongas a la defensiva. No te enfades con el mundo (sé que no lo harás) Por cada una que te rompa el corazón, conocerás a alguien muy especial que te demostrará que no todas las personas son... como tus «amigas».
7. Conectarás con un grupo de personas. Es un grupo que, inicialmente, pensarás muy pequeño. Pero que, poco a poco, irá creciendo. No los podrás tener, físicamente, al lado pero estarán siempre ahí. Escúchales, porque tienen mucho que enseñarte. Muchísimo. Y te querrán. Muchísimo.
8. Nunca dejes de escribir. No me hagas caso. Un día dejarás de hacerlo. Te ocurrirá algo que te dolerá muchísimo. Sí, casi tanto como la muerte de la abuelita. Dejarás de escribir porque pensarás que no merece la pena. Pero un día te darás cuenta de que es lo único que te mantiene cuerda (aunque, estamos un pelín locas... pero mola)
9. Recuerda la fábula de la luciérnaga y la serpiente. Vas a necesitar recordarla.
10. Seguramente, esta carta te llegue tarde... ¡¡¡Pon Filología Hispánica antes que Historia!!! (da igual, ya la estudiarás cuando la vida crea que debes hacerlo)

Como ves, te he dicho un par y se han convertido en diez. En esta vida todo se suma. Incluso los malos momentos. Esos son los que no se ven en el álbum de fotos, pero son los que nos hacen fuertes. La vida no nos da golpes que no podemos soportar, no lo olvides.
Recuerda que no tenemos problemas, tenemos retos y que cada día podemos superar no uno, sino todos los que te propongas.

Y hasta aquí te escribo, Maite. Espero que mis palabras hayan aliviado, aunque sea un poco, ese dolor que ha hecho mella en ti. Pero también espero que sonrías. ¡Venga! ¡Estás tardando!

Te quiero «mini yo»,

Maite

PS. Idea propulsada por Joseph Galliano


2 comentarios:

Amélie Bleue dijo...

Pues...Me ha encantado esta entrada, me ha dado muy fuerte.

ROSA MARIA POVEDA FERNANDEZ dijo...

Meravellosa...