29 dic. 2011

HAGAMOS EL BALANCE...

...DE LO BUENO Y MALO.


Algo debe de tener el viejo que se va, para que todos nos pongamos a hablar de él estos días. Muchos lo hacen por la fiesta, otros por las ventas, algunos porque quieren que termine y unos pocos porque no. El caso es, que en mis otros blogs (esos que nunca sabréis qué nombre tenían, ni dónde estaban) siempre, siempre hacía un balance del año. Lo hacía por meses. ¿Por qué? Porque soy una niña muy puñetera. Me gustaba meter el dedo en la llaga a algunos de mis lectores. Ya lo dijo alguien de mi: clara, directa y punzante.

Pero no temáis. No lo voy a hacer esta vez. Voy a valorar mi 2011 con cariño, con respeto y con ganas de más. Bueno, dependiendo de qué.

El 2011 lo empecé con fiebre. Cosas que pasan. Defensas que bajan. Fiebre que sube. Creo que ni me comí las uvas. A esas horas yo hacía mucho que estaba perdida en mis sueños. Por cierto, fue Gripe A.
Lo empecé con fiebre y sumándome a la empresa más grande de España: El paro.
Creo que fui de las pocas personas que se alegró. El trabajo, aunque me proporcionaba una pequeña mensualidad y mucho aprendizaje, también me agotaba emocionalmente y llegó un momento en que las envidias y los malos rollos se hicieron insufribles. En España, mal si trabajas bien, mal si no trabajas. En fin.

Como soy muy inquieta, decidí exprimir mi afición por la fotografía. Lo hice en un vano intento de encontrar mi camino. Quién sabía si en mí había una fotógrafa en potencia. Descubrí que la fotografía es una de esas cosas que me encantan... pero no, no era mi camino. Aún así la disfruto mucho. Me encanta capturar momentos, almas... esas cosas.
Conocí gente nueva, gente interesante, en el curso de fotografía y, al mismo tiempo, la red me permitió seguir conociendo a gente así. Gente que inspira.

Durante este año he hecho muchas cosas (como volver a estudiar). He dejado escapar otras (como aprender a bailar Danza Irlandesa) pero sobretodo, he disfrutado al máximo cada momento. Puse en práctica algo que me sé de memoria: sonreír. Sonreír cada día un poco más y disfrutar de todo lo que me pasa. A veces, incluso lo malo. Porque aunque pasen cosas malas, tú tienes el poder para salir de ellas.
Me viene a la mente las palabras de la Oro y su Pomelo y Limón:

«[...] los recuerdos están hechos de palabras; la vida está hecha de palabras.
No puedes cambiar lo que te ha pasado,
pero puedes escoger las palabras para contarlo.
[...] Elige las palabras y elegirás la calidad de tus recuerdos. Tú decides si es un buen recuerdo o un mal recuerdo. Mejor aún, tú lo transformas. Porque las cosas te suceden; algunas las provocas tú y otras escapan a tu control. Pero hay algo que solo tú controlas: las palabras que eliges para contarlas. Eres tú quien cuentas la historia, tu historia. ¿Y sabes lo mejor de todo? Siempre, siempre estás a tiempo de cambiarla. Este es el auténtico superpoder de todo ser humano.»

Esta prima empezó a finales del 2010, cuando tuvimos un accidente de coche. Fue un accidente de lo más tonto, no fue fuerte (bueno, para mí no... para los del coche de delante...) El caso es que bajé del coche, avisé que estaba bien, saludé a los agentes de la Guardia Civil y esperé a que los implicados arreglaran papeles.
Al finalizar, cuando me despedí de los agentes, uno me dijo: «Por favor, no deje de sonreír nunca. Desde que ha bajado del coche, no ha dejado de sonreír y de tomárselo con calma...».
Me despedí, lógicamente, con una sonrisa y, decidí que así iban a ser mis días: sonrientes.

Todos tenemos una balanza invisible. Una balanza en la que sopesamos pros y contras. Cosas buenas y malas. Días malos, días buenos, años para olvidar, años para repetir... decisiones, opciones, prioridades.
La próxima que vez que vayáis a sopesar algo, hacedlo con el corazón. La felicidad depende de uno mismo, no de las cosas que nos pasen. Todos los días son especiales, disfrutadlos como tal. Y sí, la vida nos va a dar muchas hostias, pero ninguna que no podamos soportar.
Yo he tardado un poco en entenderlo. Seguramente, un día no muy lejano, lo olvide. Ese día estaré triste, lo veré todo negro, no sonreiré y querré que se me trague la tierra. Ese día dadme un tirón de orejas, sonreídme. Porque ese día, cuando vea a alguien sonreír, sabré que estas palabras marcaron un antes y un después.

No quiero despedir este año sin hacer una especial mención a todas las personas que han hecho posible que este 2011 haya sido tan mágico. A los amigos de siempre y a los nuevos. Porque me han aportado muchísimo. Porque me han hecho reír. Porque me han hecho llorar. Por ser cómplices. Por ser guías. Maestros. Por haber sido y seguir siendo amigos. No voy a nombraros (algo muy mío es mi capacidad para despistarme). Tampoco creo que haga falta.

¡Gracias a todos!

Y recordad:
- Sonreíd - Comed chocolate - No perdáis el tiempo odiando a nadie - Llorad con alguien es mejor que hacerlo solo - No os acostéis enfadados - Si no tienes que luchar por ello... no merece la pena - Di «Te quiero» en voz alta - Cuando te enfades, piénsalo, ¿te va a importar dentro de cinco años? - Haced fotos - Vivid el momento...

Y si no me da tiempo a entrar estos días: ¡FELIZ 2012!

3 comentarios:

Bélver dijo...

Es un placer leerte, pues escribes con placer.
He llegado a tu blog buscando el cuento corto, quizá un poco ingenuo, pero te lo dejo caer ya que interes genera.
Ah! y feliz cambio de fecha!! ;) :D

benny dijo...

Gracias mai,por pasarte por mi blog,no llevo una buena racha,y he dejado bastante de escribir,aun así es lo que me da vida,eso y leer cosas como esta(al mal tiempo buena cara).
Saludos desde la lejana köln
Felices fiestas y prospero año nuevo

Rebeka dijo...

Un precioso balance de este año.

Quizá yo haga uno también, y lo escribiré en esa Moleskine que aún no he estrenado para que no se me olvide nunca lo más importante.
No dejes de sonreír, porque con tus sonrisas nos enseñas a los demás que debemos sonreír a pesar de als adversidades.

Sé que mi vida sería muy distinta si no te hubiera conocido.
No dudes que en mi balance estará tu nombre.

Muchas gracias por todo, por ser como eres!!

Mil besos amiga y feliz 2012 por adelantado porque no sé por donde andaré!!